Stephanie Dessange

Siempre había pensado que el miedo al fracaso era lo que nos paralizaba a la hora de conseguir nuestros objetivos. Que el miedo a no conseguir lo que queremos era lo que nos impedía a veces ni siquiera  intentarlo. Pero hay otro miedo peor, y es el miedo al éxito. Sí, sí, al éxito.

Nelson Mandela, en su discurso de Investidura como Presidente de Sudáfrica en 1994 leyó un poema de Marianne Williamson que empieza así: ”Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite. Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta…”.

 

Este miedo es  peor que el miedo al fracaso porque está más camuflado, se esconde muy bien y si no lo conoces, no lo combates. Y entonces se instala y dirige tu vida. Esto es lo que se conoce como auto sabotaje.

“UNO CONTRA UNO NO ES JUEGO, ES UNA BATALLA”

El auto sabotaje  son zancadillas que nos ponemos para no conseguir nuestros objetivos. Son acciones inconscientes, disfrazadas de excusas, que  nos impiden  cumplir nuestros propósitos pero siempre por “causas ajenas a nuestra voluntad”. El auto sabotaje se  manifiesta  cuando negamos la responsabilidad que tenemos sobre nuestra propia vida.

Justo el día anterior a una importante entrevista de trabajo te acuestas a las 6 de la mañana… Tenías muchas ganas de ir a ese viaje pero  ya no quedan billetes cuando por fin  te dispones a comprarlos  … Estás deseando  tener novia pero todas las que te gustan viven fuera de tu ciudad… Quieres adelgazar pero  no consigues hacer dieta… Siempre  ocurre algo que te impide  hacer  “lo que  estás deseando”. ¡Vaya por dios, que mala suerte¡ La mayoría de las veces no somos víctimas impotentes de fuerzas externas, sino autores de la realidad que creamos.

EL ENEMIGO EN CASA

Hay casos de auto sabotaje realmente tristes,  como el que cuenta Rosa Montero  en su artículo: “El enemigo en casa”: un chico triunfador, al que todo le va de maravilla, hasta que un día, de repente, las cosas empiezan a torcerse y su vida se convierte en un encadenado de  dolencias que  acaban con su prometedora carrera. Lo que Rosa Montero considera que ha sido el maldito enemigo interior.

Estas zancadillas tienen su origen en las creencias que pueblan nuestra mente desde nuestra tierna infancia.  Diálogos internos  que  llevan tanto tiempo ahí que ni nos percatamos de su  insoportable parloteo: “¡Tú no vales nada! ¿A dónde te crees que vas con tantos aires?”; “Lo tuyo no es importante, no te lo tomes tan en serio, ¡qué más da!”;” No destaques demasiado, vas a  provocar envidias  y te quedarás sin amigos”. Esta última es una creencia muy extendida , tanto que tiene nombre propio  y se conoce como “el Síndrome de Solomon”.

El poema de Williamson terminaba así:”…Jugar a ser pequeño no sirve al mundo. No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras. Nacemos para hacer manifiesta la gloria del universo que está dentro de nosotros…Al liberarnos de nuestros  miedos, nuestra presencia automáticamente libera a otros.”

Vanessa Woods

En definitiva  nos auto saboteamos cuando hacemos cosas que nos perjudican sin saber muy bien por qué. Ahí es donde tenemos que buscar nuestras creencias inconscientes.  Hay muchas maneras– toda difíciles-  de sacar al inconsciente de su escondite. Todos tenemos puntos ciegos en los que no somos capaces de ver cómo nos dañamos. Por eso el doctor Alejandro Jadad propone el ejercicio de  la franqueza  en la relación con las personas cercanas: “Quiero que me digan lo que no deseo escuchar”… ¿Quién se atreve? Voluntarios seguro que no faltan. Siempre  ha sido más fácil ver la paja  en el ojo ajeno que la viga en el propio.

Martha Baldwin, en su  magnífico libro  también nos da estupendas claves para quitarle la careta al saboteador que llevamos dentro.  Para ello hay observarse momento tras momento durante toda la vida,  sin juzgar ni evaluar. De manera que seamos capaces de elegir estar centrado en el  amor incondicional hacia uno mismo, o en el miedo, que es la energía del  saboteador .

  El enemigo en casa. Rosa Montero 

Quiero que me digan lo que no deseo escuchar. Ima Sanchís

 

17 comentarios en “AUTO SABOTAJE. Miedo al éxito.”

  1. Maginifico. Profundo y atinado como siempre. De estas publicaciones sale mucho material para trabajarse por dentro y contribuir al centramiento general con el nuestro propio (que es la única manera, creo…). Gracias a la autora. Blanca

  2. Muy buen articulo Clara, una buena forma de destapar al maltratados y a la victima que todos llevamos dentro. En definitiva otro juego neurótico más que se suma a la trampa de no ser quienes sentimos que somos de verdad. Gracias.

  3. Todo está inventado, gracias Clara, por recordarnos las palabras de Williamson que tan tozudamente nos empeñamos en no poner en practica. Has dado en la diana.

  4. Clara bendita seas. Que mensajes más positivos!!Desde este m0mento me declaro en guerra total contra esa maldita práctica autosaboteadora. Operación orgullo total
    Temblad hombres y mujeres de España cualquiera que sea vuedtra condición!!!

  5. Hola Nuria.
    Me ha gustado mucho tu artículo. Cómo tú dices, esas creencias que nos colocan en la cabeza de niños, además en muchas ocaciones los que más nos quieren, hacen que llevemos un lastre muy pesado. Pero cuando nos liberamos de de ese lastre y conseguimos cosas que nunca podríamos haber imaginado, siempre hay envidias o quienes creen que hay gato encerrado. Pero el lastre ya está abandonado, y eso ya no afecta, al contrario, hace que suba tu autoestima.
    Un beso enorme Nuria.

    1. Gracias Rosa. Eso es, hay que abandonar las creencias que no nos ayudan a crecer. (Mi nombre es Clara,estoy acostumbrada a que lo confundan con Blanca, Gloria, pero con Nuria nunca me había pasado. Todos son nombres muy bonitos… Jeje. Gracias.)

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